Dificultades de la teoría
DIFICULTADES DE LA TEORÍA DE DESCENDENCIA CON
MODIFICACIONES. Todas las dificultades y objeciones a la teoría pueden clasificarse
en los siguientes puntos:
1) ¿Por qué, si las especies han descendido de otras especies por delicadas graduacio-
nes, no vemos por todas partes innumerables formas de transición? ¿Por qué toda la natu-
raleza no está confusa en vez de presentarse las especies tan bien definidas como las ve-
mos?
2) ¿Es posible que un animal que tenga, por ejemplo, la estructura y las costumbres de
un murciélago, pueda haber sido formado por la modificación de algún otro animal con
costumbres y estructuras extremadamente diferentes? ¿Podemos creer que la selección
natural llegue a producir, por una parte, un órgano de insignificante importancia, como la
cola de la jirafa, que sirve de espantamoscas, y por otra parte, un órgano tan maravilloso
como el ojo?
3) ¿Pueden los instintos adquirirse y modificarse por medio de la selección natural?
¿Qué diremos del instinto que lleva a la abeja a hacer celdas, y que prácticamente se ha
adelantado a los descubrimientos de notables matemáticos?
4) ¿Cómo podemos explicarnos que las especies sean estériles o produzcan crías tales,
mientras que cuando se cruzan las variedades su fertilidad es vigorosa?
Primero: creemos que las especies llegan a ser muy definidas, y que en ningún momen-
to presentan caos intrincado de lazos variables e intermedios, porque las nuevas varieda-
des se forman muy lentamente, pues la variación es un procedimiento lento, y la selec-
ción natural nada puede hacer hasta que ocurran diferencias o variaciones favorables in-
dividuales, y hasta tanto pueda ser mejor ocupado un lugar en la economía natural del
país, por alguno o algunos de sus habitantes modificados. Estos nuevos lugares depende-
rán de lentos cambios de clima o de la inmigración accidental de nuevos habitantes, y
probablemente en un grado todavía más importante, de que alguno de los habitantes anti-
guos se modifique poco a poco con las nuevas formas de este modo producidas y las an-
tiguas, obrando por acción y reacción las unas sobre las otras, de modo que en cualquier
región y en cualquier tiempo debemos solamente ver unas pocas especies que presenten
pequeñas modificaciones de estructura en algún grado permanentes, y esto es lo que ve-
mos.
Segundo: las áreas que hoy son continuas deben haber existido en un período reciente
como porciones aisladas, en las cuales muchas formas, especialmente las clases que se
unen para cada nacimiento, pueden haberse hecho separadamente distintas como para fi-
gurar como especies representativas, en cuyo caso las variedades intermedias entre las
varias especies representantes y su madre común, habrán existido primitivamente en cada
porción aislada de la tierra. Pero durante el procedimiento de la selección natural habrán
sido suplantados y exterminados estos eslabones, de tal modo, que ya no podrá encontrár-
selos en estado de vida.
Tercero: cuando se han formado dos variedades o más en diferentes porciones de un
área estrictamente continua, es probable que las variedades intermedias se hayan formado
al principio en las zonas intermedias, pero generalmente habrán tenido duración corta.
Por las razones ya asignadas, a saber: por lo que ya conocemos de la distribución actual
de las especies muy próximas o representantes y de las variedades reconocidas, estas va-
riedades intermedias existirán en las zonas intermedias en número inferior a las varieda-
des a cuyo enlace tienden. Por lo tanto, solamente las variedades intermedias estarán so-
metidas a exterminio accidental, y durante el procedimiento de ulterior modificación por
medio de la selección natural, serán casi ciertamente combatidas y suplantadas por las
formas que ellas enlazan; porque estas presentarán en conjunto más variedades, puesto
que existen en mayor número, y de este modo se mejorarán más por medio de la selec-
ción natural, adquiriendo posteriores ventajas.
Por último, sin considerar ahora un tiempo dado, sino todos los tiempos, si nuestra teo-
ría es verdadera, precisamente deben haber existido innumerables variedades intermedias,
unión íntima de todas las especies del mismo grupo; pero el verdadero procedimiento de
la selección natural tiende constantemente, como ya se ha dicho muchas veces, a exter-
minar las formas primitivas y los lazos intermedios. Por consiguiente, sólo pueden encon-
trarse las pruebas de su anterior existencia entre los restos fósiles conservados, como in-
tentaremos demostrar más adelante, en los anales geológicos, tan imperfectos, digámoslo
así, como todos sabemos.










