ESPECIES DUDOSAS

ESPECIES DUDOSAS. Las formas que poseen en gran escala el carácter de especies,
pero que al mismo tiempo son tan semejantes a otras formas, o están tan estrechamente
unidas a ellas por graduaciones intermedias, que los naturalistas no han querido
clasificarlas como especies distintas, son por varios conceptos las más importantes para
nosotros, porque tenemos sobradas razones para creer que muchas de estas formas
dudosas, estrechamente parecidas, han conservado permanentemente sus caracteres por
tanto tiempo como las buenas y verdaderas especies. En la práctica, cuando un naturalista
puede unir por medio de eslabones intermedios dos formas cualesquiera, considera la una
como una variedad de la otra y coloca la más común, y algunas veces la que primero fue
descripta, como la especie, mientras que a la otra la presenta como variedad. Pero surgen
a veces casos de gran dificultad, que no enumeraremos aquí, cuando debemos determinar
si hay que clasificar o no una forma como variedad de otra, aun cuando están muy unidas
por lazos intermedios, sin que pueda resolver la dificultad la naturaleza de las formas in-
termedias que se suponen comúnmente híbridas.
¡Cuántos pájaros e insectos de América del Norte y de Europa, que se diferencian po-
quísimo unos de otros, han sido clasificados por un eminente naturalista como legítimas
especies y por otro como variedades, por lo que frecuentemente se llaman razas geográfi-
cas! Mr. Wallace demuestra que pueden clasificarse estas variedades en cuatro categorí-
as: formas variables, formas locales, razas geográficas o subespecies y especies verdade-
ramente representativas. Las formas variables varían mucho sin salir de la misma isla.
Las formas locales son bastante constantes y distintas en cada isla, pero cuando se com-
paran juntas todas las de las diversas islas, se ve que las diferencias son tan pequeñas y
graduadas, que es imposible definirlas o describirlas, aunque al mismo tiempo sean sufi-
cientemente distintas las formas extremas. Las razas geográficas o subespecies son for-
mas locales completamente fijas y aisladas, pero como no se diferencian unas de otras en
caracteres importantes y muy marcados, no queda más que la opinión individual para de-
terminar cuáles entre ellas han de ser consideradas como especies y cuáles como varieda-
des. Por último, las especies representativas ocupan el mismo lugar en la economía natu-
ral de cada isla, que las formas locales y subespecies; pero como se distinguen unas de
otras por mayor cantidad de diferencias que las existentes entre las formas locales y sub-
especies, son casi universalmente clasificadas por los naturalistas, entre las verdaderas
especies. Sin embargo, no es posible dar un criterio cierto, por el cual se reconozcan las
formas variables, las formas locales, las subespecies y las especies representativas.
Mr. B.D. Warlsh, distinguido entomólogo de los Estados Unidos, ha descrito lo que él
llama variedades y especies fitófagas. La mayor parte de los insectos que se alimentan
con vegetales viven en una clase o grupo determinado de plantas.
Ciertamente, todavía no se ha trazado línea alguna que sea clara acerca de la separación
que media entre especies y subespecies o entre las formas que, en opinión de algunos na-
turalistas, están muy cerca del rango de especies, pero no llegan enteramente a serlo; ni
tampoco entre subespecies y variedades bien marcadas, o entre variedades menores.
Así es que, por nuestra parte, consideramos las diferencias individuales como de la ma-
yor importancia para nosotros, por ser ellas los primeros pasos hacia esas pequeñas varie-
dades que rara vez se consideran dignas de figurar en las obras de historia natural.
Por las observaciones anteriores se verá que consideramos la palabra especie como ar-
bitrariamente y por pura conveniencia dada a una colección de individuos muy semejan-
tes los unos a los otros, sin diferenciarse esencialmente del término variedad, que se apli-
ca a formas menos distintas y más fluctuantes. La palabra variedad también, en compara-
ción con meras diferencias individuales, es arbitrariamente aplicada por cuestión de co-
modidad.